El
IES Valle de Aller contó en las XXI Jornadas Culturales Europeas con la participación de Estefanía Trapiello Vázquez,
doctora en Ciencias Ambientales, emprendedora y fundadora de ALMAS, un proyecto
de educación ambiental y emocional con sede en el concejo de Aller.
Su trabajo se caracteriza por un enfoque integral que conecta tres dimensiones fundamentales: la ambiental, la emocional y la social. A través de ALMAS desarrolla actividades de conexión con la naturaleza, talleres de ecología emocional, cursos y jornadas de educación ambiental, iniciativas vinculadas al desarrollo rural y la producción ecológica, así como experiencias educativas asistidas con caballos.
Su labor divulgativa busca acercar a la ciudadanía la importancia de los ecosistemas forestales y fomentar una relación más consciente, respetuosa y saludable con el entorno natural.
Charla: «Educación medioambiental: Día Internacional de los Bosques»
Estefanía
Trapiello impartió una interesante y participativa charla centrada en la
importancia de los bosques para la salud de las personas y del planeta, en
perfecta sintonía con el enfoque One Health, que relaciona la salud
humana, animal y ambiental.
Durante
la sesión explicó que los bosques nos proporcionan mucho más que madera o
recursos naturales: son fuente de salud, bienestar, ocio, aprendizaje,
biodiversidad y equilibrio climático. El alumnado reflexionó sobre una idea
fundamental: no existe un futuro sostenible sin bosques saludables.
La
ponente destacó numerosas acciones cotidianas que contribuyen a su
conservación, como aplicar las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar),
utilizar responsablemente el agua, avisar al 112 en caso de incendios o
emergencias ambientales, respetar la fauna y la flora silvestres (especialmente
los polinizadores), no alimentar a los animales salvajes, plantar árboles y
proteger el suelo frente a la erosión.
A
través de numerosos ejemplos, el alumnado descubrió la riqueza biológica de los
ecosistemas forestales asturianos. Aprendieron a diferenciar la víbora, la
única serpiente potencialmente peligrosa de Asturias, por sus pupilas
verticales, y conocieron curiosidades sobre especies como el cuco y su
estrategia reproductiva parasitaria, el ciervo volante como reciclador natural
de materia orgánica o el papel esencial de las lombrices en la fertilidad del
suelo.
La charla también permitió conocer que los árboles pueden enfermar y sufrir plagas, del mismo modo que ocurre con otros seres vivos. Se abordaron problemas como el pulgón lanígero del manzano, el chancro resinoso de los pinos, el chancro del castaño o el nemátodo del pino. Paralelamente, se explicó la importancia de sus enemigos naturales que ayudan a controlar estas plagas, como mariquitas, avispas parasitoides, aves insectívoras, murciélagos y anfibios.
Uno
de los aspectos más valorados por el alumnado fue el abundante material
didáctico aportado por la ponente, incluyendo ejemplares de fauna conservados
en resina, hojas con agallas, muestras vegetales y bibliografía especializada
que permitieron acercarse de forma práctica al estudio de los bosques.
Asimismo,
se abordaron interesantes relaciones ecológicas presentes en los ecosistemas
forestales, como la simbiosis entre hormigas y pulgones o las micorrizas
formadas por hongos y raíces de árboles.
La
conferencia también puso en valor el patrimonio natural y cultural del valle de
Aller, destacando especies tan representativas como las hayas del Gumial, los
fresnos de las brañas, los tejos vinculados a las iglesias y tradiciones
asturianas, los laureles utilizados en los ramos festivos y rituales, así como castaños,
robles, avellanos y nogales que ofrecen sus frutos en otoño. Igualmente se hizo referencia a numerosos árboles
frutales tradicionales de la zona, como manzanos, perales, ciruelos, higueras y
cerezos.
Finalmente,
la ponente recordó la importancia de adquirir plantas y árboles procedentes de
viveros autorizados y provistos de su correspondiente pasaporte fitosanitario,
una medida fundamental para evitar la dispersión de enfermedades y plagas.
Taller experiencial: Conectando con la naturaleza para cuidar los bosques
Tras
la charla, el alumnado participó en un original taller experiencial en el que
se trabajó la conexión emocional con la naturaleza y el bienestar personal.
Mediante
dinámicas de atención plena y expresión corporal, las personas participantes
imaginaron ser árboles profundamente enraizados en el suelo, tomando conciencia
de la importancia de las raíces, la estabilidad y la conexión con el entorno.
A lo largo de la actividad realizaron diversos juegos cooperativos y sensoriales en círculo, en los que tuvieron que utilizar el tacto, el olfato y otros sentidos para identificar frutos y elementos naturales sin recurrir a la vista. Estas dinámicas permitieron descubrir la naturaleza desde una perspectiva diferente y más cercana.
La
sesión incluyó también juegos de memoria para reconocer hojas de distintas
especies arbóreas, actividades de movimiento como el “pilla pilla” utilizando
nombres de árboles y propuestas para fomentar la observación y el conocimiento
del entorno forestal.
Uno de los momentos más emotivos del taller fue la lectura compartida de los cuentos Sueños Semilla, de Jorge Bucay y Ese árbol caerá algún día, de Leslie Barnard. A través de ambas lecturas, el alumnado reflexionó sobre el paralelismo entre el crecimiento de una semilla y el desarrollo de las personas y los bosques. Mientras Sueños Semilla transmite la idea de que todo ser vivo alberga un enorme potencial que necesita tiempo, cuidados y un entorno adecuado para florecer, Ese árbol caerá algún día invita a valorar los árboles y los beneficios que nos proporcionan antes de que desaparezcan. Estas reflexiones permitieron comprender que cuidar la naturaleza es también cuidar nuestro propio futuro, reforzando valores de respeto, responsabilidad y compromiso con la conservación de los bosques para las generaciones presentes y futuras.
A través de todas estas actividades, Estefanía Trapiello transmitió una idea clave: para conectar verdaderamente con la naturaleza es necesario, primero, conectar con uno mismo o una misma. Una experiencia enriquecedora que combinó ciencia, emociones, valores y participación activa, contribuyendo a fortalecer la conciencia ambiental del alumnado y su compromiso con la conservación de los bosques.






























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