El alumnado de 1º de ESO del IES
Valle de Aller protagonizó el martes 9 de junio una nueva acción por el medio
ambiente y el compromiso con la biodiversidad local: la repoblación del
río con más de 40.000 alevines de trucha fario, especie autóctona y
emblema de los ecosistemas fluviales del concejo.



Esta actividad fue coordinada por
el Proyecto “Educando para la Sostenibilidad y la Promoción de
la Salud”, en colaboración con la asociación de
pescadores “El Maravayu”, y se enmarca en una iniciativa global
con enfoque One Health, que integra educación ambiental,
biodiversidad y salud pública. Se completó con la limpieza
voluntaria de la ribera del río Aller y una campaña de recogida de colillas contra
el impacto ambiental del tabaco: “Colillas, ríos y responsabilidad colectiva”,
que denuncia que fumar no solo daña la salud humana, sino también contamina
el agua que bebemos y el pescado que comemos.

Criar
para conservar: del laboratorio al río
Los alevines liberados
no llegaron al río por casualidad: proceden de un ciclo completo de desove,
embrionado, alevinaje y cría llevado
a cabo en las instalaciones de El Maravayu, en Molín Peón
(El Pino), dentro del monumento natural de Les Foces del Pino.
Allí, en el mes de diciembre, el alumnado también tuvo la oportunidad de
implicarse en fases previas del proceso.
Estas instalaciones cuentan
con balsas y laboratorio genético, y están situadas en una zona de
aguas limpias y abundantes, condiciones ideales para garantizar la
supervivencia de las truchas jóvenes hasta su suelta.
Voluntariado y
solidaridad por un río vivo y con futuro
El río Aller es uno
de los ríos trucheros representativos de Asturias. La
repoblación es, por tanto, un paso fundamental en su conservación y en
la mejora de su biodiversidad.
Queremos agradecer de forma muy especial a Sabino y al resto
de pescadores de la asociación El Maravayu, una
asociación sin ánimo de lucro que colabora generosamente con
el Principado de Asturias, por su dedicación, cercanía con el alumnado
y entrega desinteresada. Su pasión por el río y su compromiso con la
educación ambiental han sido clave para que esta actividad no solo sea posible,
sino profundamente inspiradora para las nuevas generaciones.

Relevo
generacional junto al río: aprender haciendo
En las fotografías, tres
generaciones se unen en un mismo gesto: devolver vida al río. La
sabiduría y la experiencia de los mayores, junto con la energía de la juventud
se dan la mano con ilusión para cuidar juntos nuestros ríos.
Una experiencia de aprendizaje-servicio donde
el alumnado aprende haciendo, al tiempo que contribuye al bienestar del entorno
y de la comunidad.


🎯 Una actividad
con impacto real: ODS trabajados
Con esta iniciativa se ha fomentado el respeto por el entorno y
la conciencia sobre la necesidad de proteger la vida fluvial.
Además, se han trabajado varios Objetivos de Desarrollo Sostenible:
· ODS 3:
Salud y bienestar
· ODS 4: Educación de
calidad
· ODS 5: Igualdad de
género
· ODS 6: Agua limpia y
saneamiento
· ODS 15: Vida de
ecosistemas terrestres
· ODS 17: Alianzas para
lograr los objetivos

La implicación activa de los
estudiantes demuestra cómo la educación puede generar una ciudadanía más
crítica, informada y comprometida con el planeta. Al tocar el agua, soltar vida
y reflexionar sobre lo aprendido, el alumnado se convierte en protagonista de
un cambio real.
La experiencia no termina aquí. El próximo curso seguiremos trabajando junto a la asociación de pescadores El Maravayu en nuevas propuestas educativas relacionadas con el río y su biodiversidad. Entre ellas destacan un taller de elaboración de cebos tradicionales y estudio de macroinvertebrados acuáticos, fundamentales para evaluar la calidad ecológica de las aguas. Porque conocer nuestro entorno es el primer paso para valorarlo, protegerlo y transmitirlo a las generaciones futuras.

Todas las fotografías de la
actividad aquí.
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