- Superan retos de deporte de aventura.
- Descubren los secretos de la naturaleza.
- Fortalecen la convivencia y el compañerismo.
El Plan de Ocio AlternaCtivo no solo busca fomentar la socialización a través de los juegos de mesa, sino también acercar al alumnado a otras tradiciones y culturas de una forma dinámica y participativa. En este caso concreto, además, la actividad se vincula con el Proyecto de Salud y Sostenibilidad, al dar a conocer el valor natural y cultural de los cerezos en flor, promoviendo así el respeto por el entorno y la importancia de conservar estos paisajes únicos. Sin duda, esta actividad ha sido mucho más que un simple torneo: una oportunidad para viajar simbólicamente entre culturas, sabores y tradiciones, todo ello sin salir de La Cantina.
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https://recreosalternactivos.blogspot.com/2026/04/cerezos-en-flor.html
Con motivo del Día Internacional
de la Seguridad y la Salud en el Trabajo (28 de abril), el coordinador del
proyecto ESPS, Diego Fernández Díaz, acudió este sábado 25 de abril a la Feria
de la Prevención 2026, celebrada en Oviedo, con el objetivo de seguir
mejorando el enfoque de salud y prevención dentro del proyecto ESPS de cara al
próximo curso. Esta visita permitió conocer de primera mano diferentes
recursos, experiencias y propuestas educativas en materia de prevención de
riesgos laborales.
Asimismo, se valoró el potencial
educativo que podría aportar una visita del alumnado al Instituto Asturiano
de Prevención de Riesgos Laborales, como una oportunidad para acercarse a
la realidad de la seguridad laboral, la prevención de riesgos y la promoción de
la salud en el entorno profesional.
También en la Feria de la
Prevención 2026 tuvo la oportunidad de formarse, mediante realidad virtual, en
la extinción de incendios en viviendas y en la importancia de no realizar
trabajos en altura sin las medidas de seguridad adecuadas, como el uso de
arnés.
Asimismo, aprendió a realizar
correctamente una RCP, reforzando la importancia de la prevención y la
capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia.
Patricia, de Cuéntame un cuadro, nos ofreció una visita guiada al Museo de la Prevención, a partir de cinco obras de arte. Nos hizo comprender cómo vivíamos, cómo vivimos y cómo podemos construir un futuro más justo, evitando repetir errores del pasado. También puso de manifiesto cómo el trabajo puede tener un impacto significativo tanto en la salud física como mental, además de estar vinculado a riesgos laborales, precariedad y desigualdades de género. Destacó, a su vez, una idea clave: el arte, en muchas ocasiones, no ha sido producido ni financiado por las propias clases trabajadoras, sino por élites que condicionaban los temas representados.
La primera obra analizada fue Hombre ofreciendo dinero a una mujer joven
(1631), de Judith Leyster. En el contexto de la Holanda del siglo XVII, donde
la clientela artística era mayoritariamente burguesa, predominaban en la
pintura barroca las escenas de género vinculadas al ocio, el galanteo y la vida
cotidiana. Sin embargo, en esta obra la artista introduce una clara lectura
moral: una joven concentrada en la costura ignora a un hombre que le ofrece
dinero, como una insinuación de lo que disfrutará si accede al matrimonio. La
escena subraya la virtud del trabajo y la autonomía femenina frente a la
tentación o la dependencia. Diversos elementos refuerzan este mensaje simbólico. El brasero, asociado al
deseo, aparece bajo el pie de la mujer, sugiriendo control y contención. El
contraste lumínico, centrado en la figura femenina gracias a la luz de la vela,
dirige la atención hacia su actividad y refuerza su papel protagonista. Por su
parte, la figura masculina, con sombrero y parcialmente en sombra, adquiere un
carácter ambiguo e incluso inquietante. La presencia de la vela, además, remite
a la dureza de las condiciones de trabajo en la época, especialmente en
contextos nocturnos con iluminación precaria.
A continuación, analizó El albañil herido (1786-1787) del ilustrado Goya. Este boceto forma parte de los cartones para tapices destinados a la corte de Carlos III. Goya, aunque trabajaba para la monarquía, introduce una mirada crítica al representar a un trabajador accidentado, alejándose de escenas idealizadas. Inicialmente concebida como El albañil borracho, la versión final elimina la burla y presenta una escena de dignidad y denuncia implícita sobre la falta de seguridad laboral. El pequeño tamaño de la obra responde a su función decorativa en espacios palaciegos, donde era habitual cubrir todas las superficies. Aunque este, como otros muchos, no llegó a materializarse en tapiz por su complejidad y riqueza cromática.
El recorrido continuó con Las espigadoras (1857) de Millet, una obra clave del
realismo, que frente al romanticismo anterior, centrado en emociones intensas, pone el foco en la vida cotidiana y, especialmente, en las clases
trabajadoras. En esta pintura, tres mujeres recogen los restos de la cosecha
tras la siega, una tarea dura y mal remunerada. Además, la composición, con el horizonte elevado, enfatiza la dureza del trabajo y el
protagonismo de la tierra. Por otra parte, las posturas de las mujeres, en una clara progresión del gesto de agacharse,
evidencian el esfuerzo físico sostenido y remiten a una realidad que conecta
con la persistente desigualdad laboral de género.
Luego fue el turno de La planchadora (1904), de Picasso, obra perteneciente a su etapa azul, profundamente marcada por la muerte de su amigo Carlos Casagemas y caracterizada por el predominio de tonos fríos y temáticas vinculadas al sufrimiento y la marginalidad. Aquí, la figura femenina aparece encorvada, realizando un esfuerzo físico intenso que implica todo el cuerpo, transmitiendo una sensación de agotamiento y dolor continuado. La obra sugiere cómo determinados trabajos, especialmente los históricamente asociados a las mujeres, han sido sistemáticamente invisibilizados y mal remunerados. Así, el planchado, que en origen fue un servicio propio de las clases acomodadas con personal doméstico, se generalizó posteriormente en la clase obrera como una tarea no remunerada asumida por la mujer en el hogar. El rostro de la figura, con un ojo ensombrecido, refuerza la idea de que el trabajo no solo desgasta el cuerpo, sino también la salud mental. Picasso recurre además a un lenguaje de fuerte base dibujística, heredero de la tradición académica, para intensificar la expresividad de la escena. De este modo, la obra trasciende la representación de una actividad cotidiana para convertirse en una reflexión profunda sobre la dureza del trabajo y sus consecuencias físicas y emocionales.
Por último, presentó Vendimiando (1914) de Sorolla, un boceto realizado en Jerez para la Hispanic Society of America, donde se centra en escenas costumbristas, mostrando a mujeres en la vendimia. Aunque la escena transmite armonía, su característico uso de la luz y las texturas permite intuir las duras condiciones laborales bajo el sol intenso. Los sombreros y pañuelos no son solo elementos estéticos, sino también funcionales frente a un entorno exigente.
La educación constituye un pilar
fundamental para consolidar una auténtica cultura preventiva desde las primeras
etapas formativas. En este contexto, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud
en el Trabajo (INSST) ha desarrollado una serie de materiales didácticos
dirigidos al alumnado de Formación Profesional, con el objetivo de
concienciar sobre la importancia de la prevención de riesgos laborales en
su futuro profesional.
Estos recursos incluyen 26
manuales básicos de prevención, 26 carteles y 26 vídeos, cuyo contenido aborda
los principales riesgos y medidas preventivas asociados a cada una de las 26
familias profesionales, facilitando así una aproximación práctica y contextualizada
a la seguridad en el trabajo.
Además, se pone a disposición del
profesorado un Manual de Actividades Didácticas para la Formación
Profesional, elaborado a partir de la publicación periódica ERGA-FP, que
ofrece propuestas y dinámicas para reforzar la sensibilización del alumnado en
materia de prevención.
En el caso de la familia profesional de Hostelería, se dispone de materiales específicos (como el vídeo anterior o este Manual básico de Prevención de Riesgos Laborales de HOSTELERÍA Y TURISMO) adaptados a los riesgos y situaciones propias del sector. Estos recursos constituyen una herramienta valiosa para integrar la prevención de riesgos laborales en el aula, favoreciendo el desarrollo de competencias profesionales seguras, responsables y alineadas con la realidad del entorno laboral.
Esta acción formativa se enmarca dentro del proyecto impulsado por la ONGD Jóvenes por el Desarrollo: “El buen vivir de la Amazonía: ODS Jóvenes por la soberanía alimentaria”, que conecta la educación ambiental con la justicia social y los derechos humanos. En las imágenes aparece Carlota Fernández Castro, técnica del Departamento de Educación para el Desarrollo de la ONGD Jóvenes por el Desarrollo, cuya participación ha sido clave en el desarrollo de esta iniciativa.
EN enero, el profesorado del IES
Valle de Aller de todos los departamentos participó en una formación en
gastronomía sostenible con un objetivo claro: integrar la sostenibilidad
alimentaria en el día a día del centro, tanto en la ESO como en Bachillerato y
en los Ciclos Formativos.
Tras esta primera sesión, se
organizaron 5 sesiones de trabajo con el alumnado del CFGM de Cocina y
Gastronomía (1º y 2º curso), con el objetivo de trasladar estos
aprendizajes al ámbito práctico y profesional.
La primera sesión
consistió en un escape room digital que permitió contextualizar la
situación en la Amazonía. A través de esta dinámica, el alumnado analizó cómo nuestro
modelo de consumo —especialmente en lo relacionado con la producción de
alimentos— puede contribuir a la vulneración de los derechos humanos y al
deterioro ambiental. Se trabajó así desde un enfoque integral que combina
sostenibilidad, ética y ciudadanía global.
En la segunda sesión, se abordaron propuestas para una cocina más sostenible, analizando medidas concretas y sus beneficios. Se incidió especialmente en el consumo de productos de temporada y proximidad, así como en su aplicación real en el ámbito de la restauración.
La tercera sesión contó
con la participación de agentes externos que aportaron experiencias reales y
buenas prácticas. Intervinieron Cristina, creadora de KIWIN Bio (productora
ecológica 100% sostenible) y la cooperativa Kikiricoop, referente en
catering sostenible y en la elaboración de productos como la “asturcilla”.
Ambas iniciativas mostraron al alumnado modelos de negocio viables basados
en la sostenibilidad y la economía circular.
Durante la cuarta sesión,
el alumnado diseñó un showcooking, elaborando menús de temporada y
seleccionando productores locales capaces de suministrar los ingredientes.
Este trabajo permitió aplicar los conocimientos adquiridos y comprobar la
viabilidad real de propuestas gastronómicas sostenibles.
Finalmente, en la quinta
sesión se llevó a cabo el showcooking, que incluyó una degustación
dirigida al alumnado de 4º de ESO. Como primer paso, y siguiendo las normas
básicas de higiene y seguridad alimentaria, el alumnado se lavó las manos,
comprendiendo que la cocina debe considerarse un entorno potencialmente hostil
en el que es imprescindible mantener unas condiciones adecuadas para evitar
riesgos. A partir de ahí, la actividad permitió trasladar los aprendizajes a un
contexto real, sensibilizando sobre la importancia de una alimentación
sostenible y fomentando el aprendizaje entre iguales. El plato elaborado se
basó en productos locales y de temporada, como la cebolla, los tortos, el
tomate o la carne de ternera, poniendo en valor tanto la proximidad como la
tradición gastronómica. Además, cada alumno y alumna elaboró su propio torto,
incorporando los ingredientes siguiendo el modelo previamente diseñado por el
alumnado del ciclo de Cocina y Gastronomía.
Esta experiencia refuerza el
compromiso del centro con la educación para la sostenibilidad, la promoción de
la salud y la formación de un alumnado crítico, responsable y capaz de tomar
decisiones informadas sobre su alimentación y su impacto en el entorno.
Del aula al plato: formando al profesorado en gastronomía sostenible en el IES Valle de Aller
En 4º de ESO seguimos avanzando en el programa “Ni ogros ni princesas”, apostando por un enfoque clave en la adolescencia: la educación sexual entre iguales. Porque hablar de sexualidad no es solo hablar de biología, sino de emociones, decisiones, respeto y bienestar.
A lo largo de esta propuesta, el alumnado trabaja en un entorno de confianza para reflexionar, debatir y construir conocimiento compartido sobre aspectos fundamentales de su desarrollo personal y social.
A través de una lluvia de ideas en torno al concepto de “sexualidad” y tras una dinámica basada en imágenes “fotopalabra” se han abordado dichos contenidos y se han ido aclarando dudas.
Este tipo de educación contribuye directamente a la promoción de la salud, el bienestar emocional y la construcción de relaciones sanas. En definitiva, se trata de acompañar al alumnado para que pueda vivir su sexualidad de forma libre, informada y respetuosa.
Compartimos algunas imágenes de
nuestro alumnado de 2º de ESO, Tarik y Yanira, tomadas en el punto limpio del
IES Valle de Aller durante la grabación realizada por COGERSA.
Esta grabación formará parte del
vídeo que se proyectará en la IV Conferencia Internacional de Jóvenes “Cuidemos
el Planeta” (CONFINT) autonómica del Principado de Asturias, que se celebrará
el próximo 28 de mayo.
La participación en este tipo de
iniciativas refuerza el compromiso de nuestro centro con la educación para la
sostenibilidad, la economía circular y la implicación activa del alumnado en la
mejora de su entorno.