Cada 27 de enero se celebra el Día Europeo de la Protección de Datos, una fecha clave para reflexionar sobre cómo gestionamos nuestra información personal en un mundo cada vez más digitalizado y para reforzar la alfabetización mediática del alumnado.
Con motivo de esta jornada, el alumnado de Taller de Economía del programa HABLE llevó a cabo una exposición en inglés dirigida a sus compañeros y compañeras de 3º de ESO, también participantes en el programa. La actividad se centró en la importancia de proteger nuestros datos digitales y en fomentar un uso crítico, responsable y seguro de internet y las redes sociales.
Durante la exposición, el alumnado explicó conceptos fundamentales como la huella digital, ayudando a tomar conciencia de que cada acción que realizamos en la red deja rastro. También abordaron algunos de los principales ciberdelitos que ponen en riesgo nuestra seguridad y privacidad, como el robo de datos o el uso indebido de la información personal.
Además, se trabajaron términos de máxima actualidad en el entorno digital, como los finfluencers, los haters o el cyberbullying, analizando su impacto en la sociedad y, especialmente, en adolescentes y jóvenes. Todo ello desde una perspectiva crítica, promoviendo la reflexión y el debate entre iguales.
La actividad concluyó con una serie de recomendaciones prácticas para mejorar la protección de nuestros datos personales: uso de contraseñas seguras, cuidado con la información que compartimos, verificación de fuentes y actitud crítica frente a contenidos dudosos o noticias falsas. Como cierre simbólico, el alumnado entregó la Ciberpelota de la Seguridad, que este curso se ha trabajado íntegramente en inglés, reforzando así el enfoque bilingüe del programa.
Este tipo de iniciativas contribuyen a formar una ciudadanía digital más consciente, responsable y crítica, alineada con los valores de una educación para la sostenibilidad, la convivencia y la protección de derechos fundamentales en el entorno digital.
Dentro del marco del Plan de
Coeducación del centro y en coherencia con la necesidad de intervenir de
forma consciente en la socialización de género, el IES contó esta semana
con la intervención de Iván Gómez Beltrán, historiador y Doctor en
Género y Diversidad, formador en masculinidades, diversidad e igualdad y
coordinador del Área de Formación de la asociación LGTBIA+ XEGA Asturies.
Iván Gómez ofreció, por grupos, a
todo el alumnado de ESO y Bachillerato una formación titulada “Buenos
tratos, bienestar y estereotipos de género”, centrada en analizar cómo los
estereotipos influyen en la forma en que chicos y chicas se perciben a sí
mismos, se relacionan con las demás personas y gestionan su bienestar
emocional.
Qué son los estereotipos de
género y por qué importan
Los estereotipos de género se
presentaron como esos "caminos marcados" que la sociedad asocia a ser
chico o chica. Sirven para indicar cómo se supone que debemos
comportarnos y relacionarnos, y salirse de ese camino suele tener
consecuencias sociales.
Se explicó que los estereotipos
tienen tres componentes:
Conductual: lo que se espera que hagamos.
Cognitivo: cómo interpretamos el mundo y a
las personas.
Relacional: cómo tratamos a quienes encajan
en el estereotipo y a quienes se desvían de él.
Una idea clave fue que nadie
encaja al 100 % en los estereotipos, lo que los convierte en una fuente
constante de presión y malestar.
Masculinidades y presión
constante: la metáfora del asno y la zanahoria
Para explicar cómo afectan los
estereotipos de masculinidad a los chicos, se utilizó la metáfora del asno y
la zanahoria: se le coloca una zanahoria delante, atada a un palo, que nunca llega a alcanzar. El ideal de “ser un hombre de verdad” funciona de forma
similar: siempre hay una exigencia más, un nuevo requisito que cumplir.
A partir de preguntas directas al
alumnado —¿qué crees que es ser chico?, ¿coincide con lo que tú querrías si
no existieran estereotipos?— se reflexionó sobre cómo estos modelos
condicionan decisiones, emociones y comportamientos.
Cuando salirse del estereotipo
tiene consecuencias
Se abordó qué ocurre cuando
alguien hace algo que “no es de chico” o “no es de chica”. La sanción social
aparece con rapidez, muchas veces en forma de insultos, burlas o
exclusión.
Se analizó especialmente el uso
del insulto “maricón”, muy frecuente en la adolescencia. Se explicó que:
No se utiliza solo para atacar la orientación
sexual.
Funciona como un mecanismo de control del género.
Castiga cualquier conducta asociada a lo
considerado “femenino”: sensibilidad, miedo, error, cuidado, torpeza o
falta de agresividad.
En este sentido, el insulto dice
más del malestar y la necesidad de reafirmación de quien lo pronuncia
que de la persona a la que va dirigido.
Durante la charla también se
analizó un símil muy presente en redes sociales y conversaciones cotidianas,
especialmente entre chicos jóvenes: el de la llave y el candado. Según este
mensaje, “una llave que abre muchos candados es una llave maestra, pero un candado que se abre con muchas llaves es un candado malo”. Aplicado a las
personas, refuerza una doble moral sexual claramente machista: a los chicos se
les otorga prestigio por acumular experiencias sexuales, mientras que a las
chicas se las desvaloriza por lo mismo. Este símil cosifica el cuerpo femenino,
al presentarlo como un objeto que se desgasta o pierde valor, y transmite la
idea de que el cuerpo de las chicas es algo que puede ser evaluado por otras
personas. Además, encaja plenamente con los estereotipos de masculinidad que
presionan a los chicos a demostrar constantemente su hombría. En definitiva, se
trata de una herramienta más de control social basada en el miedo a salirse del
camino marcado por los estereotipos de género.
El ejemplo del fútbol y del
comportamiento adulto en gradas y campos ayudó a visibilizar cómo estas
dinámicas se aprenden por imitación desde edades tempranas.
Un ejemplo claro de cómo operan
los estereotipos de masculinidad lo encontramos en el caso del futbolista Borja
Iglesias, quien recibió insultos y burlas en redes sociales simplemente por
pintarse las uñas. Este tipo de reacciones evidencian cómo cualquier gesto que
se aparte del modelo masculino tradicional activa mecanismos de control social
basados en el ridículo y la homofobia. Su respuesta tranquila y firme, sin
agresividad ni justificaciones, refuerza la idea de que la igualdad y la
libertad personal no restan valor ni prestigio, sino que contribuyen a modelos
de masculinidad más sanos y respetuosos.
Emociones, cuidados y
desigualdades aprendidas
Se puso de manifiesto una
diferencia clave en la socialización:
A los chicos se les suele negar la expresión de
emociones como la tristeza o el miedo y se les exige autosuficiencia.
A las chicas se las educa para cuidar de las demás
personas, a menudo en exceso.
Esta desigualdad conecta
directamente con los conflictos actuales en relaciones y convivencias, y
refuerza la idea de que los estereotipos son una carga para todas las
personas.
Para apoyar la reflexión sobre
masculinidades y estereotipos, existen recursos como el proyecto digital Bróders, dirigido a
chicos jóvenes. En él, pueden explorar temas de relaciones, sexualidad,
emociones y bienestar, en un espacio seguro y sin juicio. Este tipo de
materiales complementa lo trabajado en el aula, ofreciendo referentes positivos
y fomentando que los chicos puedan hablar de sus emociones y cuestionar los
estereotipos que pesan sobre ellos. Proyectos como Bróders, que
muestran que es posible ser hombre y practicar masculinidades igualitarias,
respetuosas y empáticas.
Referentes, medios y cultura
juvenil
Durante la sesión se trabajó con
diversos materiales audiovisuales, entre ellos los vídeos “48 cosas que
los chicos/chicas escuchan a lo largo de su vida”, que permitió identificar
mensajes normalizados que refuerzan los estereotipos desde la infancia.
También se analizaron ejemplos de
prensa deportiva, observando cómo las preguntas que se hacen a chicos y
chicas son diferentes y cómo los propios chicos se sienten incómodos cuando se
les interroga con las preguntas que suelen hacerse a las chicas.
Se aportaron referentes juveniles
positivos, como IlloJuan o Ibai Llanos, mostrando que existen
modelos alternativos de masculinidad alejados del machismo y la violencia.
Más allá del miedo: bienestar
y libertad personal
Una de las ideas finales más
potentes fue que cuando se pierde el miedo a los estereotipos, aparece la
posibilidad de ser uno mismo. Todas las personas, independientemente de su
género, desean ser queridas, cuidadas y tratadas con respeto, pero muchas veces
no lo reconocen por miedo a ser dañadas o ridiculizadas.
Se abordaron también cuestiones
actuales como la presión estética en redes sociales, especialmente
intensa entre la juventud, que explica por qué muchas personas evitan subir
imágenes propias a plataformas como Instagram.
Frente a discursos que enfrentan
a chicos y chicas, esta formación apostó claramente por educar desde los
buenos tratos, el bienestar y la corresponsabilidad, en plena coherencia
con los principios del Plan de Coeducación del centro. Este tipo de intervenciones
refuerzan la línea de trabajo iniciada desde el Plan de Coeducación: nombrar
los estereotipos, cuestionarlos y ofrecer al alumnado herramientas reales para
vivir con mayor libertad, respeto y bienestar emocional.
En esta formación en igualdad
y feminismo de Iván Gómez Beltrán con el alumnado ha funcionado mejor que otros
enfoques porque:
No se habla “contra los chicos” (lo que suele generar rechazo entre adolescentes.), no generaliza (“los hombres sois…”), ni culpa colectivamente.
Se habla de lo que les duele a chicos y chicas.
Se cuestionan los estereotipos como una carga
para todas las personas.
Se trabaja el bienestar, no la culpa.
Ese enfoque, además:
reduce la homofobia
mejora la convivencia
baja el uso del insulto
facilita que los chicos hablen de emociones
y no genera rechazo
Eso sí es feminismo aplicado a
la educación, aunque no siempre se nombre así.
Aprovechamos para dejar el enlace en el que puedes descargar laguía de XEGA "Diversidad LGTBIAQ+ y buenos tratos en las aulas: herramientas educativas para personal docente", elaborada por Iván Gómez Beltrán. Esta guía pretende servir como un material para transformar las aulas en espacios de convivencia y buenos tratos y construir un mundo libre de violencias y discriminaciones.
La reunión
celebrada el 27 de enero de 2026 sobre el Plan de Coeducación del Principado
de Asturias y el programa COEDUCASTUR tuvo un objetivo claro: dotar
al profesorado de secundaria de criterios, herramientas y claves prácticas para
avanzar en una educación realmente igualitaria, integrada en la vida diaria
del centro y en el trabajo de aula.
Este
artículo recoge los principales contenidos tratados y, sobre todo, los
traduce a orientaciones útiles para el profesorado de Secundaria.
1. Una idea clave para empezar
La
sesión contó con la participación de:
Mª Dolores
Bueno Aldea,
Directora General de Inclusión Educativa y Ordenación
Xosé Antón
García Sampedro-Vega, Director
del CPR de Cuencas
Marián
Moreno Llaneza, asesora
y formadora en Igualdad y Coeducación
El
lema que atravesó toda la reunión fue muy claro:
“Todo lo que se puede aprender, se puede enseñar. Todo está en
nuestras manos.”
Este
planteamiento nos recuerda que la coeducación no depende solo de actos
puntuales, sino de decisiones cotidianas: cómo organizamos el aula, cómo
usamos el lenguaje, qué referentes mostramos o qué comportamientos toleramos o
cuestionamos.
2. El Plan de Coeducación del Principado de Asturias: qué implica
para el centro
El
Plan de Coeducación viene regulado por la Resolución 30/2023, de 28 de abril,
y presenta varias implicaciones claras:
Es obligatorio
y debe incorporarse como anexo a la PGA.
Debe ser integrador
y transversal, atravesando todas las áreas, etapas y espacios del
centro.
Coeducar no
es adoctrinar ni imponer un único modelo vital, sino ordenar el
conocimiento y ofrecer al alumnado un abanico amplio de posibilidades
desde la libertad personal.
La
coeducación exige intervenir de forma consciente en la socialización de
género, es decir, en esos aprendizajes implícitos y muchas veces
inconscientes sobre lo que “debe” ser un hombre o una mujer, basados en
desigualdades estructurales. Con frecuencia educamos más desde el límite
—qué no es ser hombre o mujer— que desde la posibilidad, en lugar
de permitir que cada persona se defina libremente.
¿Qué significa coeducar en la práctica?
Coeducar
supone equilibrar carencias y excesos educativos que siguen muy
presentes en nuestra sociedad:
Expresión
emocional
Liderazgo
Cuidado de
las personas y del entorno
Afectividad
Asunción
de riesgos
Uso de
espacios públicos y privados
Modelos
de maternidad y paternidad
Para
ello es imprescindible conocer el mundo adolescente actual, sus
referentes culturales, su lenguaje y sus códigos. El alumnado vive en una
burbuja cultural distinta a la adulta, y sin entenderla es imposible intervenir
educativamente.
3. Educación en igualdad: una obligación legal y educativa
La educación en igualdad:
Es obligatoria
por ley.
Supone un
proceso de desaprendizaje de prejuicios, lo que explica por qué
resulta más sencilla en Infantil que en Secundaria.
Está
recogida tanto en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como
en las 21 medidas del Pacto de Estado contra la Violencia de Género.
Líneas de actuación prioritarias en los centros
Durante
la sesión se subrayaron varias líneas clave:
Diagnosticar dónde está el centro en materia de
coeducación y definir hacia dónde quiere avanzar.
Rechazar
explícitamente los estereotipos de género en la organización del aula y del centro. Un
ejemplo claro de lo que no es coeducar sería asignar a las alumnas con
mejor rendimiento académico la tarea de “controlar” a compañeros disruptivos. Esta práctica:
Refuerza
un rol de cuidado impuesto
Penaliza
el buen rendimiento
Limita la
libertad de elección del alumnado
Uso no
sexista del lenguaje,
obligatorio desde 2007.
Visibilización
de las mujeres y sus aportaciones en todas las materias.
Promoción
de masculinidades igualitarias.
Prevención
y actuación frente a la LGTBIfobia, especialmente relevante en Secundaria,
donde el insulto “maricón” sigue funcionando como mecanismo de control de
género.
4. Espacios, recreos y vida cotidiana: también educan
La
coeducación no se limita al aula. Los espacios escolares transmiten
mensajes educativos muy potentes:
Uso
coeducativo de patios y recreos.
Creación
de zonas de tertulia, juegos tranquilos o rincones de lectura.
Alternativas
para alumnado que no desea salir al exterior (clima, preferencias,
ansiedad).
La crítica
activa del sexismo debe ser constante, entendiendo el sexismo como
cualquier trato desigual que limite la libertad de las personas por razón de
género, sin confundirlo con las diferencias biológicas.
5. Violencias machistas: educar para prevenir
Uno
de los mensajes más claros de la sesión fue que evitar las violencias
machistas es el objetivo final de la coeducación.
La
violencia de género es estructural, no un problema puntual.
Es
fundamental conocer el ciclo de la violencia de género para
desmontar mitos muy extendidos. Se utilizó una metáfora muy gráfica: la
rana que no salta cuando el agua se calienta poco a poco. La violencia
suele comenzar de forma sutil y progresiva, lo que dificulta la reacción.
Por ello:
El 8M y
el 25N deben ser el resultado de un trabajo continuo durante todo el
curso.
Los actos
aislados generan rechazo adolescente y dejan un efecto superficial.
6. Autonomía personal: más allá del emprendimiento
La
autonomía personal se definió como la capacidad de vivir el día a día,
no solo como emprendimiento económico. Incluye:
Gestión
del hogar
Organización
del tiempo
Cuidado
propio y de las demás personas
Corresponsabilidad
Estos
aprendizajes son clave para una convivencia futura igualitaria.
7. El programa COEDUCASTUR: una herramienta al servicio del
profesorado
COEDUCASTUR ofrece:
Materiales
de aula por competencias para todas las etapas educativas.
Apoyo
directo al cumplimiento de la LOMLOE, de carácter plenamente
coeducativo.
Ayuda para
la elaboración del Plan de Coeducación del centro.
Traducción
de las competencias clave en competencias coeducativas, aplicables
a cualquier materia.
Está
prevista la publicación del Manual del Centro Coeducador, que facilitará
enormemente el trabajo de planificación.
8. Algunas reflexiones finales para el aula
En una
sociedad igualitaria no tendría sentido preguntar qué es “bueno” de ser
hombre o mujer.
Muchos
conflictos juveniles actuales surgen en el ámbito doméstico por la falta
de corresponsabilidad.
La
coeducación debe enseñar habilidades prácticas de cuidado igualitario
desde edades tempranas.
El
privilegio genera resistencia al cambio.
En el
lenguaje escrito, la puntuación importa: cambia profundamente el
significado de los mensajes.
La crítica
a la juventud es un fenómeno histórico recurrente.
En
Secundaria funciona mejor hablar de conductas concretas, evitando
culpas colectivas y generalizaciones.
9. Para seguir profundizando
Se
comparten aquí recursos y centros de referencia que pueden servir de apoyo para
el trabajo en el centro y en el aula.
En el marco de las actividades de promoción de la salud y educación ambiental, nuestro instituto ha celebrado el Día Internacional del Ajolote de una forma muy poco convencional… y difícil de olvidar.
Entre humor, participación activa y un mensaje de fondo sobre la importancia de la biodiversidad y su conservación, profesorado y alumnado compartieron una experiencia tan absurda como educativa.
👉 Puedes leer la crónica completa de la actividad en el blog de los Recreos Alternativos en la Cantina a través del siguiente enlace:
El alumnado de 4.º de ESO, en la
materia de Formación y Orientación Personal y Profesional (FOPP), ha
realizado una actividad centrada en la Rueda de las Emociones, una
herramienta fundamental para trabajar la educación emocional y el
autoconocimiento.
A través de esta dinámica, el alumnado ha aprendido a identificar,
nombrar y diferenciar emociones, comprendiendo que todas ellas forman parte
de nuestra vida cotidiana y cumplen una función importante. La actividad ha
permitido reflexionar sobre cómo nos sentimos en distintas situaciones
personales, académicas y sociales, así como sobre la importancia de expresar
las emociones de manera adecuada y respetuosa.
Este trabajo contribuye al desarrollo de la competencia personal y
social, favorece la empatía y mejora la convivencia en el aula, aspectos
clave en esta etapa educativa y especialmente relevantes para la orientación
académica y profesional del alumnado. La educación emocional es una pieza esencial para el bienestar y la
promoción de la salud, y actividades como esta ayudan a dotar al alumnado de
herramientas prácticas para gestionar mejor sus emociones y tomar decisiones
más conscientes y responsables.
Desde
esta semana incorporamos, los martes, sesiones de Just Dance en los recreos del IES Valle de Aller,
dentro de nuestras acciones de promoción de la salud y el bienestar del
alumnado en colaboración con el Equipo de Mediación.
El
objetivo es fomentar hábitos activos, convivencia positiva, coeducación y
disfrute del tiempo de descanso de forma saludable.
👉 No hace falta saber bailar, solo ganas de participar. 👉 Actividad abierta a todo el alumnado.
En la imagen aparecen algunos de los alumnos y alumnas de 1º de ESO del IES Valle de Aller junto a los premios obtenidos tras su participación en el reto 21 días, una iniciativa desarrollada junto a sus familias en el marco de la Red de Escuelas por la Circularidad (REC) de COGERSA.
A lo largo del reto, el alumnado ha trabajado hábitos más sostenibles en su vida diaria, implicando activamente al entorno familiar y demostrando que pequeños gestos, mantenidos en el tiempo, pueden generar un impacto positivo en el cuidado del medio ambiente.