La implicación de las familias
en la educación digital también tuvo un papel destacado dentro de
las actividades desarrolladas en las XXI Jornadas Culturales del IES Valle
de Aller. Con el objetivo de fortalecer el acompañamiento familiar en el
uso de las tecnologías, se celebró el 12 de mayo el taller de sensibilización «Acompaña
a tus hijos e hijas en el uso responsable de Internet, sé su Guía Digital»,
dirigido a madres, padres y personas tutoras legales.
La sesión fue impartida por Rosalía
Baamonde Guerrero, pedagoga experta en Parentalidad Digital, dentro
del programa Paso a Paso Digital de la Confederación de Asociaciones de
Vecinos de Asturias (CAVASTUR).
Durante las dos horas de
formación práctica, las familias participantes reflexionaron sobre las competencias parentales necesarias para conseguir uno de los grandes
retos educativos de nuestro tiempo: conseguir el bienestar digital familiar en un entorno cada vez más conectado.
A lo largo del taller se
abordaron aspectos fundamentales como el uso seguro y responsable de Internet,
las redes sociales, los teléfonos móviles y otras tecnologías digitales.
Asimismo, se analizaron algunos de los principales riesgos asociados al entorno
digital, entre ellos la sobreexposición en redes sociales, la pérdida de
privacidad, el ciberacoso o el uso excesivo de dispositivos, ofreciendo
estrategias prácticas para su prevención desde el ámbito familiar.
Entre los contenidos trabajados
destacaron el concepto de bienestar digital en el hogar, el impacto del uso
intensivo de las tecnologías en la infancia y la adolescencia, así como
diferentes herramientas y estrategias para alcanzar un equilibrio digital saludable
en el entorno familiar. La sesión puso especial énfasis en la importancia de la
comunicación, el acompañamiento, el establecimiento de límites consensuados y
el desarrollo de competencias parentales que permitan a las familias
convertirse en auténticas guías digitales para sus hijos e hijas.
La actividad contó con la
participación de siete familias (cinco madres y dos padres), que
otorgaron al taller una valoración media de 5 sobre 5, reflejando el
interés y la utilidad percibida de una temática cada vez más relevante para la
educación integral del alumnado.
Desde el IES Valle de Aller
agradecemos a Rosalía Baamonde Guerrero su colaboración y compromiso con la
formación de las familias, convencidos de que la educación digital responsable
requiere del trabajo conjunto entre el centro educativo y el hogar para
garantizar el bienestar, la seguridad y el desarrollo saludable de nuestro
alumnado en la era digital.
El uso responsable y seguro de la tecnología es: ¡El gran reto parental de nuestra generación!
Esta investigación pone el foco
en uno de los grandes retos educativos del siglo XXI:garantizar que
todas las personas tengan las mismas oportunidades de aprendizaje en una
sociedad cada vez más digitalizada. Su objetivo es analizar cómo el acceso
a la tecnología, el uso de dispositivos digitales y el desarrollo de
competencias digitales influyen en las oportunidades educativas del alumnado de
Educación Secundaria Obligatoria y Postobligatoria de Asturias.
La actividad comenzó con una
sesión de sensibilización en la que el alumnado reflexionó sobre la importancia
de la inclusión digital y sobre las desigualdades que pueden surgir cuando no
todas las personas disponen de las mismas oportunidades de acceso, formación o
acompañamiento en el uso de las tecnologías. Posteriormente, el alumnado
cumplimentó de forma anónima y confidencial un cuestionario en el que se
recogía información sobre los dispositivos digitales que utiliza habitualmente,
su nivel de competencia digital, la importancia que atribuye a la tecnología en
los procesos de aprendizaje y el apoyo recibido por parte de sus familias en el
uso de herramientas digitales.
El estudio pretende conocer de
qué manera las tecnologías están transformando los procesos de enseñanza y
aprendizaje, así como identificar posibles barreras que puedan dificultar una
participación equitativa en la educación digital. Asimismo, busca recoger
propuestas de la comunidad educativa que contribuyan a avanzar hacia una mayor
inclusión digital y al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4
(ODS 4), que promueve una educación inclusiva, equitativa y de calidad para
todas las personas.
La participación en esta
iniciativa permitió al alumnado tomar conciencia de la importancia de la
competencia digital para su desarrollo académico, personal y profesional,
además de contribuir activamente a una investigación que ayudará a comprender
mejor los desafíos y oportunidades de la transformación digital en el ámbito
educativo.
Pero, ¿son realmente los jóvenes
nativos digitales inmunes a la exclusión tecnológica? ¿O la brecha digital
sigue estando presente cuando se cruza con factores económicos, sociales,
familiares o territoriales? Estudios como este nos recuerdan que disponer de un
dispositivo no siempre garantiza las mismas oportunidades y que la inclusión
digital constituye hoy uno de los pilares fundamentales para construir una
educación más justa, equitativa e inclusiva.
Dentro de las XXI Jornadas
Culturales Europeas y fruto de la colaboración entre el Proyecto Educando para la Sostenibilidad y la Promoción de la Salud
(ESPS), la Coordinación de Atención
Educativa del Área Sanitaria VII y el Hospital
Vital Álvarez Buylla de Mieres, se desarrolló la primera de las dos
actividades previstas dentro del proyecto piloto sobre salud digital para 1º de ESO.
La actividad, titulada «Salud
digital. ¿Quién decide? Consecuencias emocionales del uso del móvil»,
fue impartida por Laura López Fernández, psicóloga del Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA),
actualmente vinculada al Área Sanitaria
II, al Hospital Vital Álvarez Buylla de Mieres. Además de su labor
asistencial, desarrolla una importante tarea divulgativa relacionada con la
infancia, la educación y el uso responsable de la tecnología. Es autora del libro El mundo de Lucas:
Entre pantallas y estrellas, una obra que invita a reflexionar sobre
el equilibrio entre las pantallas, la vida familiar, la amistad y el contacto
con la naturaleza.
Lejos de plantear una visión
basada en la prohibición del teléfono móvil o de las redes sociales, la ponente
partió de una realidad evidente: la tecnología forma parte de nuestra vida
cotidiana. El móvil nos acompaña
prácticamente a todas horas y recopila una enorme cantidad de información sobre
nuestras actividades, gustos y hábitos. Por ello, la cuestión fundamental no es si debemos utilizarlo o no, sino quién
toma realmente las decisiones sobre su uso.
A lo largo de la sesión se analizaron los efectos que el uso
excesivo o poco consciente del móvil puede tener sobre el estado de ánimo, las
relaciones sociales, la autoestima y el bienestar emocional. El alumnado reflexionó sobre cómo las
emociones pueden verse condicionadas por las interacciones digitales, cómo
cambian las relaciones entre amistades presenciales y virtuales, y cómo la
necesidad de validación externa puede influir en la percepción que cada persona
tiene de sí misma.
Laura López explicó que el verdadero problema no es la tecnología
en sí, sino el momento en que deja de ser una elección consciente y se convierte
en un impulso difícil de controlar. Recordó que muchas aplicaciones y redes
sociales están diseñadas para captar nuestra atención durante el mayor tiempo
posible, favoreciendo que pasemos más tiempo conectados sin apenas ser
conscientes de ello.
Bajo el lema «Usa la
tecnología, no te dejes usar por ella», la actividad tuvo como objetivo que el alumnado comprendiera que
debe ser protagonista de sus decisiones digitales y utilizar la tecnología como
una herramienta para comunicarse, aprender, descubrir, crear y mejorar su
bienestar.
Durante la charla se
presentaron datos especialmente
relevantes. Más del 90 % de las personas jóvenes dispone de teléfono móvil
antes de los 15 años, siendo frecuente recibirlo incluso alrededor de los 8 o 9
años, coincidiendo con la Primera Comunión. Asimismo, se destacó que muchas
utilizan el dispositivo más tiempo del deseado y que, en numerosas ocasiones,
no existen límites claros de uso establecidos desde el momento en que reciben
su primer teléfono.
La psicóloga explicó también
cómo el uso nocturno del móvil puede
afectar negativamente al sueño, aumentando la irritabilidad y disminuyendo la
capacidad de concentración. Además, señaló que el uso intensivo de las redes sociales puede relacionarse con mayores
niveles de ansiedad y con procesos constantes de comparación social,
especialmente durante la adolescencia, una etapa en la que la identidad
personal se encuentra en plena construcción y la opinión de otras personas
adquiere una gran importancia.
Uno de los aspectos que
despertó mayor interés fue el análisis de la relación entre redes sociales y autoestima. Se reflexionó sobre
cómo estas plataformas favorecen comparaciones continuas, generan la sensación
de no estar a la altura y fomentan la búsqueda de validación externa. En muchas
ocasiones, las publicaciones muestran únicamente momentos positivos o éxitos
personales, creando una imagen distorsionada de la realidad que puede provocar
sentimientos de frustración o inferioridad.
Especial atención recibió el papel de los «likes», que convierten
la valoración personal en cifras visibles para todo el mundo. Cuando el estado
de ánimo depende del número de visualizaciones, comentarios o reacciones
obtenidas, dejamos de ser quienes decidimos cómo sentirnos. El alumnado analizó
cómo, en ocasiones, la preocupación por la imagen proyectada puede llegar a
condicionar los comportamientos y la forma de relacionarse.
También se abordó la relación entre el uso compulsivo del móvil
y la ansiedad. Situaciones como consultar el teléfono de manera automática,
sentir la necesidad inmediata de responder mensajes o experimentar inquietud
cuando no se dispone de conexión fueron identificadas como señales de alerta.
Estas reflexiones llevaron a plantear preguntas muy significativas: ¿por qué mantenemos el móvil encendido
durante la noche si no vamos a utilizarlo?, ¿por qué lo llevamos al instituto, y además encendido, cuando sabemos
que no podemos usarlo durante las clases?
Otro de los bloques de
trabajo se centró en las relaciones personales. Se explicó que estar permanentemente conectado no
significa sentirse acompañado. El exceso de tiempo frente a las pantallas
puede reducir las conversaciones cara a cara, dificultar la expresión de
emociones y favorecer el aislamiento social o la sensación de soledad.
Asimismo, se analizaron las
consecuencias derivadas de la búsqueda constante de recompensas inmediatas, característica habitual de muchas
aplicaciones digitales. Esta dinámica puede disminuir la tolerancia a la frustración y dificultar la capacidad para
mantener el esfuerzo necesario en tareas que requieren tiempo y perseverancia.
La sesión incluyó también el
visionado de vídeos y una dinámica
participativa titulada «¿Quién decide?», en la que el
alumnado pudo comprobar cómo cambia el comportamiento cuando desaparecen los
indicadores de popularidad en redes sociales. A través de ejemplos prácticos,
se observó que las personas actúan de forma más natural cuando no existen «likes»,
comentarios o visualizaciones que condicionen sus acciones. Sin embargo, cuando
estos elementos aparecen, surge la tendencia a modificar contenidos, buscar una
mayor atención y construir personajes digitales alejados de la realidad.
Como conclusión, Laura López
presentó una serie de recomendaciones
sencillas (RETOS) para mejorar la salud digital y el bienestar emocional:
dormir algunos días sin el móvil al lado de la cama,
evitar su uso durante las
comidas,
reservar diariamente momentos libres de pantallas,
prestar atención
plena a las personas con las que compartimos tiempo
y seleccionar
conscientemente las cuentas que seguimos en redes sociales.
La actividad permitió al alumnado tomar
conciencia de las posibles consecuencias emocionales y psicológicas asociadas a
un uso inadecuado de la tecnología, como el insomnio, la irritabilidad, la
pérdida de concentración, la ansiedad, el aislamiento social o la distorsión de
la realidad. Al mismo tiempo, ofreció herramientas prácticas para construir una
relación más equilibrada y saludable con el mundo digital, favoreciendo el
desarrollo de hábitos que contribuyan al bienestar emocional y a una ciudadanía
digital responsable.
Aprovechamos para dejar aquí el vídeo de UNICEF «Que tu vida privada
sea privada. #NoSeasEstrella»,para
reflexionar sobre la privacidad, la identidad digital y el uso responsable de
las redes sociales. En él, varios jóvenes descubren con sorpresa e incomodidad
que personas desconocidas conocen numerosos detalles de su vida personal,
información que ellos mismos habían compartido previamente en perfiles públicos.
El vídeo permite comprender que muchas veces difundimos datos, imágenes o experiencias
sin ser plenamente conscientes de quién puede acceder a ellos ni de las
consecuencias que ello puede tener. Si durante la charla Laura López Fernández
invitó a reflexionar sobre la dependencia emocional del móvil, los «likes», la
ansiedad o la necesidad de validación externa, este recurso añade una cuestión
igualmente importante: ¿somos realmente
conscientes de toda la información personal que estamos entregando cuando
utilizamos las redes sociales? La campaña recuerda que la salud digital no
consiste únicamente en controlar el tiempo de uso de los dispositivos, sino
también en proteger nuestra intimidad, nuestra identidad y nuestro bienestar
emocional. Su mensaje final es claro y sencillo: antes de publicar, conviene pensar quién podrá verlo, cuánto tiempo
permanecerá en internet y si realmente es necesario compartirlo.
Desde el IES Valle de Aller queremos expresar
nuestro más sincero agradecimiento a Laura López Fernández por compartir con nuestro alumnado su experiencia
profesional, sus conocimientos y sus reflexiones sobre un tema tan actual y
relevante como la salud digital. Asimismo, agradecemos a la Coordinadora de Atención Educativa del Área Sanitaria II Centro Suroccidente-Mieres su implicación,
colaboración y apoyo para hacer posible esta iniciativa, que constituye un
valioso ejemplo de trabajo conjunto entre los ámbitos educativo y sanitario en
favor de la promoción de la salud y el bienestar de la juventud. Su
participación ha contribuido a enriquecer las XXI Jornadas Culturales Europeas
y a sensibilizar al alumnado sobre la importancia de desarrollar hábitos
digitales responsables, críticos y saludables.
Esperamos
seguir colaborando en futuras iniciativas que permitan acercar la educación
para la salud a las aulas y contribuir a la formación integral de nuestro
alumnado como ciudadanía crítica, responsable y comprometida con su propio
bienestar.
Un año más, el alumnado del centro ha participado en el concurso de la Semana Europea de la Prevención de Residuos (SEPR) 2025, que en esta edición planteaba un reto muy actual: “Soy ecoinfluencer: conecta con el planeta, desconecta del residuo”.
El objetivo era claro: convertirse en ecoinfluencers, es decir, personas capaces de utilizar las redes sociales no solo para entretener, sino también para inspirar cambios positivos y promover hábitos más sostenibles.
Para ello, el alumnado debía crear un reel o vídeo corto con un mensaje claro y potente que animara a su entorno a conectar con el planeta y con la salud, y a desconectar del residuo, poniendo especial atención en los RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos).
🎬 Criterios de valoración
El jurado, formado por profesorado de Lengua Castellana y Literatura (Rosa Moriano), Educación Plástica y Visual (Marta Rodríguez) y Tecnología (Alba Santana), valoró especialmente los siguientes aspectos:
Originalidad
Claridad del mensaje
Creatividad y diseño
Capacidad de sensibilización
Tras analizar los trabajos finalistas, estos han sido los dos vídeos seleccionados:
🥇 RAEE de Lucrecia Molinari de 3º ESO A
El jurado ha destacado especialmente la originalidad de su planteamiento visual, ya que el vídeo utiliza un formato similar al “draw my life”, que permite construir un relato claro, dinámico y atractivo. Este enfoque facilita la comprensión del mensaje y consigue transmitir una idea bien estructurada y muy efectiva desde el punto de vista comunicativo. En este caso, se ha priorizado la claridad del mensaje sobre la originalidad del formato, una decisión muy acertada en un vídeo de sensibilización.
El resultado es un reel limpio, claro y muy directo, que además invita a utilizar el punto limpio del instituto como solución práctica para gestionar correctamente estos residuos.
🥈 Pilas de Julia Álvarez de 3º ESO B
Este vídeo destaca por la claridad de su mensaje y su estructura breve y directa, lo que permite que el contenido llegue al público de forma inmediata.
El uso de recursos visuales refuerza el impacto del mensaje y contribuye a sensibilizar sobre la correcta gestión de las pilas usadas. Además, el plano corto centrado en las pilas aporta un enfoque original y creativo que capta rápidamente la atención.
Su capacidad de sensibilización es especialmente notable, ya que explica los daños que estos residuos pueden causar en la salud y en el medio ambiente, y propone una solución sencilla y clara: utilizar el punto limpio del centro.
🎖 Accésit del jurado
Cables de Carla Vázquez de 3º de ESO B
Este vídeo destaca por ser conciso, claro y directo, con una duración muy adecuada que permite comprender el mensaje de forma rápida y eficaz.
Su carácter visual facilita la transmisión de la idea y refuerza su capacidad de sensibilización sobre la correcta gestión de los cables y otros residuos electrónicos.
Móviles de Gabriel Cordero de 3º de ESO A
En este caso, el formato combina una persona hablando a cámara con imágenes que se superponen para ilustrar aquello a lo que se hace referencia, un recurso muy cercano al lenguaje audiovisual que consumen habitualmente las personas jóvenes.
Aunque se aprecia que el texto está leído, la información se presenta de forma creativa y visualmente atractiva. El mensaje es claro y posee una alta capacidad de sensibilización, ya que apela a aspectos como la solidaridad con las personas más desfavorecidas o la mejora del ecosistema.
El diseño no es especialmente original, pero sí eficaz y creativo en la forma de transmitir el mensaje.
🌱 Aprender a comunicar para cuidar el planeta
Este tipo de iniciativas permite al alumnado desarrollar su creatividad, pensamiento crítico y compromiso ambiental, utilizando el lenguaje audiovisual y las redes sociales como herramientas para promover hábitos sostenibles y responsables.
Desde el centro queremos felicitar al alumnado participante por la calidad de los trabajos presentados, así como agradecer la implicación del profesorado, del jurado y del coordinador del proyecto ESPS en esta actividad educativa que contribuye a sensibilizar sobre la reducción de residuos y el cuidado del planeta.
El viernes
19 de diciembre, el Coordinador del Proyecto Educando para la
Sostenibilidad y la Promoción de la Salud (ESPS) del IES Valle de Aller,
Diego Fernández Díaz, fue requerido por Laura Fernández García de Castro,
Coordinadora de Atención Educativa del Área VII, para participar en una
reunión de trabajo en el Hospital Vital Álvarez Buylla de Mieres (Asturias).
El
objetivo de este encuentro fue asesorar en el diseño de un proyecto piloto
sobre Salud Digital y Bienestar Emocional en la Adolescencia, bajo el lema:
“Más control, menos dependencia digital”
Una
invitación que supone un reconocimiento explícito al trabajo que se viene
desarrollando desde el proyecto ESPS en nuestro centro y al enfoque
preventivo, educativo y comunitario que se aplica desde hace años.
Un proyecto educativo con impacto real
Desde
el Proyecto ESPS del IES Valle de Aller, se trabaja de forma continuada
para:
Promover un uso saludable, responsable y consciente de las
tecnologías digitales, especialmente del teléfono móvil, con el fin de mejorar el bienestar emocional, la salud, la
convivencia y el rendimiento académico del alumnado.
La
reunión celebrada en Mieres se nutrió de datos reales y contrastados
obtenidos a partir de:
La observación
sistemática del trabajo en las aulas.
Las charlas,
talleres y actividades externas realizadas en el centro.
Las Jornadas
Culturales anuales.
Las
aportaciones recogidas en reuniones de tutores, del Departamento de Orientación, de Coordinaciones
de proyectos, de Nuevas
Tecnologías y de Equipo Directivo.
Toda
esta información fue compartida y enriquecida con las aportaciones de profesionales
sanitarios del área: enfermeras, psicólogas y pediatras, reforzando
así la imprescindible colaboración entre educación y salud.
¿Qué problema queremos abordar exactamente?
El
foco no está en demonizar la tecnología, sino en comprender y prevenir el
uso problemático del móvil, una situación que:
Se intensificó
durante el confinamiento por la COVID-19.
Se normalizó
socialmente desde entonces.
Tiene
consecuencias visibles en la vida académica, emocional y social del
alumnado.
👉No se trata de prohibir el móvil, sino de aprender a que no nos controle.
Desde
el proyecto ESPS se defiende un enfoque preventivo, basado en la evidencia
científica y con protagonismo activo del alumnado.
En
muchos casos, el teléfono móvil se ha convertido en:
🧸Calmante emocional frente al
aburrimiento.
🤝Sustituto social de las relaciones
presenciales.
🎮Principal forma de entretenimiento,
durante muchas horas al día.
🧠Regulador emocional ante ansiedad, miedo
o frustración.
Consecuencias visibles en el día a día del aula
📵 Uso oculto del móvil
Atención
fragmentada.
Deterioro
del clima de aula.
Dificultad
para mantener la concentración.
👉 El uso intensivo del móvil reduce las oportunidades de
interacción lingüística profunda, afectando al desarrollo del vocabulario,
la comprensión lectora y la expresión oral y escrita. Lo que no se entrena…
se atrofia.
🧠 Dependencia psicológica
Ansiedad
cuando no tienen el móvil.
Irritabilidad
si se les retira.
Dificultad
real para desconectar, incluso en clase.
⏳ Mala gestión del tiempo
Tendencia
a retrasar las tareas académicas y a dejarlas para el último momento.
Uso del
móvil como vía de escape ante la dificultad.
Impacto en la convivencia y la salud emocional
🧍♂️Relaciones sociales empobrecidas cara a cara.
😴Cansancio crónico por el uso nocturno del
móvil.
😰Ansiedad y estrés:
Baja
tolerancia a la frustración.
Bloqueos ante tareas exigentes.
😞Autoestima vulnerable:
Comparación constante en redes.
Imagen corporal y apariencia.
Necesidad de validación externa.
Miedo al ridículo.
¿Qué estamos haciendo ya en el IES Valle de Aller?
Desde
el centro, y de forma transversal, ya se trabaja intensamente cada curso
escolar en:
🤳Uso responsable y crítico de redes sociales.
🤝Convivencia, resolución de conflictos y prevención del ciberacoso.
🏃Alternativas reales al móvil, porque “Si
no hay alternativa, no hay cambio”.Entre ellas:
·Recreos activoscon actividad físicay espacios de socialización sin móvil en patios y pabellón.
·Recreos activos con juegos de mesa y espacios de socialización sin
móvil en la cantina.
·Proyectos creativos y cooperativos implantados en todos los niveles de ESO y Bachillerato.
¿Qué puede aportar el nuevo proyecto piloto del Área VII?
El
proyecto que se empieza a diseñar desde Atención Educativa del Área VII,
con el asesoramiento del ESPS del IES Valle de Aller, permitirá reforzar y
complementar el trabajo ya existente, abordando aspectos clave como:
🧠 A. Neurociencia básica del uso del móvil
Comprender
cómo actúa el móvil sobre el cerebro adolescente.
😴 B. Sueño, descanso y pantallas
Relación
directa entre descanso, rendimiento académico y bienestar emocional.
💬 C. Salud mental y redes sociales
Impacto
emocional, autoestima y presión social digital.
🎯 Todo ello con un objetivo claro:
Entrenar la autorregulación, dotando al alumnado de herramientas para
decidir, gestionar y cuidar su salud digital.
Educación, salud y comunidad: un trabajo compartido
La
participación del IES Valle de Aller en este proceso reafirma que la
escuela es un agente clave de promoción de la salud, y que proyectos como ESPS
no solo transforman el centro, sino que aportan valor al entorno sanitario y
social del concejo y de Asturias.
Porque
educar hoy también es enseñar a desconectar, a pensar críticamente,
a cuidar la salud emocional y a usar la tecnología sin perder el
control.
Más control, menos dependencia digital. Más bienestar, más educación.
Tras
finalizar la Semana Europea de la Prevención de Residuos, tuvimos la
oportunidad de contar en nuestro centro con el doctor Javier Fernández
Reynes, del Departamento de Química Orgánica e Inorgánica de la
Universidad de Oviedo, que ofreció una charla divulgativa a nuestro
alumnado de 4º de ESO bajo el sugerente título “Entre tú y yo hay química”.
El
trabajo investigador del doctor Fernández Reynes está estrechamente vinculado a
la sostenibilidad y a la química verde, ya que desarrolla su labor en el
ámbito de la mecanoquímica, una rama de la química en la que las
reacciones se activan mediante energía mecánica (como la molienda o
fricción), reduciendo o eliminando el uso de disolventes y fuentes de calor.
Este enfoque contribuye a disminuir el impacto ambiental de los procesos
químicos y se alinea con los principios de una ciencia más responsable.
A
modo de “alquimista moderno”, el ponente supo combinar salud, biología,
medio ambiente, sostenibilidad y el espíritu de la Semana Europea de la
Prevención de Residuos, utilizando el amor a la química como hilo conductor de
su charla. El título no era casual: la química está implicada en las
emociones humanas, y existen numerosos compuestos químicos en nuestro organismo relacionados con
el amor y el apego. Entre
ellos destacó.
La dopamina, asociada a la motivación y al placer, que se
libera en las primeras fases de la atracción.
La serotonina, relacionada con el equilibrio emocional y el
bienestar.
La oxitocina, vinculada al apego, la confianza y los
vínculos afectivos.
La feniletilamina, implicada en
las primeras fases del enamoramiento y en la sensación de euforia asociada a la
pareja.
La
charla sirvió también para contextualizar la evolución histórica de la química,
recordando sus orígenes en la alquimia, que se prolongó hasta el siglo
XVII. Aunque en aquella época no existía el método científico, los alquimistas
comenzaron a experimentar con la materia persiguiendo objetivos que entonces
eran inalcanzables con la tecnología disponible. En este sentido, se reflexionó
sobre cómo algunas de esas aspiraciones han encontrado, siglos después, un
cierto paralelismo en la ciencia actual:
La transmutación de metales como el plomo
en oro, algo que hoy es teóricamente posible mediante procesos nucleares en
aceleradores de partículas, aunque con un coste energético y económico
inviable.
La búsqueda de la inmortalidad, que hoy se
traduce en investigaciones sobre el envejecimiento, la biología molecular y
herramientas como AlphaFold, que predice el plegamiento de proteínas y
contribuye al desarrollo de terapias más precisas.
El conocimiento total, una
aspiración que encuentra eco en el desarrollo de la inteligencia artificial,
incluida la investigación actual en inteligencia artificial general.
Desde
el punto de vista científico, se recordó que la tabla periódica
constituye el eje vertebrador de la química. En Biología, los elementos
presentes en los seres vivos se conocen como bioelementos, mientras que
desde una perspectiva ambiental, la química tiene el reto de evitar el
agotamiento de recursos finitos y de alargar el ciclo de vida de los
materiales para garantizar su disponibilidad a las generaciones futuras.
Mostró una tabla periódica adaptada en la que el tamaño de cada elemento
refleja su abundancia aproximada en la corteza terrestre, utilizando
además un código de colores para señalar los riesgos asociados a su uso:
En rojo, elementos con alto riesgo de
escasez en las próximas décadas, como el galio (Ga) o el indio (In).
En naranja, elementos con riesgo
creciente por su uso tecnológico, como el cobalto (Co).
En amarillo, aquellos con posible riesgo
futuro de abastecimiento, como el litio (Li).
En
este contexto, se analizó la composición de un teléfono móvil, que puede
contener alrededor de 30 minerales distintos, muchos de ellos críticos.
En aproximadamente 17 de estos elementos existen riesgos asociados a su
disponibilidad futura, lo que refuerza la importancia de la reutilización,
el reciclaje y la gestión adecuada de los residuos electrónicos (RAEE), un
aspecto trabajado en nuestro centro dentro de la SEPR. Los residuos
electrónicos constituyen actualmente uno de los flujos de residuos de más
rápido crecimiento a nivel mundial. De ahí la importancia de reutilizar,
alargar la vida útil de los dispositivos y no dejarse arrastrar por el consumismo
tecnológico asociado a campañas como Black Friday o Cyber Monday.
Se
destacó además la importancia de elementos poco conocidos por el gran público,
como el helio, fundamental para tecnologías médicas como las resonancias
magnéticas, cuyo funcionamiento depende de imanes superconductores
enfriados con este gas.
La
charla concluyó mostrando cómo la química está presente en múltiples aspectos
de nuestra vida cotidiana:
En la industria textil, mediante
procesos de polimerización que permiten fabricar fibras sintéticas como el nylon
o el poliéster, lo que ha facilitado el acceso a ropa asequible para la
población mundial. Así, una gran planta textil puede llegar a producir una
cantidad de fibra equivalente a la lana que generarían millones de ovejas,
cuya cría requeriría extensiones de pasto comparables a las de países de
gran tamaño, como Bélgica.
En el tratamiento del agua potable,
mediante procesos de desinfección con ozono o dióxido de cloro,
fundamentales para prevenir enfermedades infecciosas. Actualmente, millones
de personas en el mundo mueren cada año por enfermedades relacionadas con
la falta de acceso a agua potable y saneamiento, una realidad que invita
a reflexionar sobre el uso responsable y el abuso del agua.
En los airbags de los vehículos,
reacciones químicas rápidas y controladas permiten la generación
instantánea de nitrógeno gaseoso (a partir de un sólido, como la azida
de sodio), inflando la bolsa de seguridad en milisegundos para reducir el
impacto en caso de accidente. Evitando de esta manera el uso de reacciones de
combustión con oxígeno para reducir el riesgo de incendio.
En bebidas como el café y el té y el guaraná,
que contienen cafeína (=teína=guaranina), la misma molécula estimulante.
Lo que cambia es la cantidad y la velocidad con la que el organismo la absorbe.
El café contiene una alta concentración de cafeína, que se
absorbe rápidamente en el organismo, produciendo un efecto intenso pero de
corta duración. El té aporta una menor cantidad de cafeína, que se
encuentra asociada a taninos, lo que hace que su absorción sea más
lenta y progresiva, dando lugar a un efecto más suave y prolongado.
Por su parte, el guaraná puede contener incluso más cafeína total que el
café, pero al estar ligada a taninos y otros compuestos vegetales, su
liberación es más gradual, produciendo un efecto sostenido y sin
un pico estimulante tan marcado.
En muchos alimentos cocinados se producen las reacciones
de Maillard, que tienen lugar cuando el calor hace reaccionar proteínas
y azúcares, dando lugar a compuestos llamados melanoidinas,
responsables del color dorado u oscuro y de gran parte del sabor de los
alimentos. Asociada a estas reacciones se encuentra la degradación de
Strecker, un proceso en el que algunos aminoácidos se transforman en aldehídos
aromáticos, que aportan olores y sabores característicos y hacen que los
alimentos resulten más atractivos al paladar.
En los motores diésel, el uso de AdBlue,
una disolución de urea, permite reducir de forma significativa las
emisiones de óxidos de nitrógeno (NOₓ), gases tóxicos para la salud,
responsables de problemas respiratorios y estrechamente relacionados con
la contaminación atmosférica y la lluvia ácida. Mediante un proceso
químico la urea se descompone formando amoníaco, que reacciona con los NOₓ
transformándolos en nitrógeno y agua, sustancias mucho menos
perjudiciales para el medio ambiente y las personas.
También se abordó el concepto de alotropía,
que hace referencia a las distintas formas en las que un mismo elemento químico
puro puede presentarse debido a diferencias en su estructura atómica o
molecular, lo que da lugar a propiedades físicas y químicas muy
diferentes. Así, el carbono puede aparecer como diamante,
extremadamente duro y transparente; grafito, blando y buen conductor
eléctrico; grafeno, muy resistente y excelente conductor; o fulerenos,
con estructuras esféricas de interés en nanotecnología. En el caso del oxígeno,
el O₂ es el gas imprescindible para la respiración, mientras que el ozono
(O₃)
actúa como filtro de la radiación ultravioleta en la atmósfera, aunque resulta
contaminante a nivel del suelo. El fósforo, por su parte, presenta
formas como el fósforo blanco, muy reactivo y peligroso usado en bombas;
el fósforo rojo, más estable y utilizado en las cerillas; y el fósforo
negro, con estructura laminar y propiedades electrónicas de interés.
Como
mensaje final, se subrayó que todo es química, y que no todos los
productos químicos son tóxicos ni insalubres por definición. El ponente animó
al alumnado a interesarse por la química y a participar en los programas de
inmersión universitaria que se ofrecen tras la PAU, destacando el papel
clave de esta ciencia en un futuro más sostenible.