La cuenca minera asturiana se convierte en el epicentro de la innovación y la creatividad con la iniciativa "Minería 2.0 - Art is (a) mine ", un proyecto que combina ciencia y arte para fomentar las vocaciones STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas) entre los estudiantes de 3º de ESO del IES Valle de Aller.
A través de la expresión artística y el estudio del patrimonio cultural de la región, esta iniciativa busca despertar el interés por la ciencia y la tecnología, y mostrar su enorme capacidad transformadora.
El proyecto propone una exploración de la minería desde una perspectiva físico-química y sensorial, permitiendo a los estudiantes experimentar los procesos científicos que subyacen en la extracción y uso de los materiales. Además, fomenta la reflexión sobre cómo la ciencia y la tecnología pueden reinventar el futuro de la minería a través de la creatividad y la innovación.
Bajo el lema "Queremos crecer donde hemos nacido", el evento del 25 marzo intentó que el conocimiento del pasado minero y su conexión con la ciencia y la tecnología inspirase vocaciones para el futuro. Una manera diferente de unir generaciones e impulsar el talento joven para contribuir a la transformación del territorio a través de la educación, la creatividad y la innovación científica.

Este proyecto cuenta con el respaldo de la Fundación Caja Rural de Asturias y la Fundación
Margarita Salas, y asistieron en su representación Eva Pando e Isabel Molina. El protagonismo vino de la mano del investigador y divulgador asturiano Amador Menéndez Velázquez (Las
Regueras, 1969) licenciado y doctor en Química por la Universidad de Oviedo. Actualmente,
desarrolla su labor investigadora en el Centro Tecnológico IDONIAL, en
Asturias. En el MIT, junto con otros
cinco investigadores, estableció en mayo de 2010 un récord mundial en la
eficiencia de captura de energía solar. Sus principales líneas de investigación
se centran en la nanofotónica y los materiales inteligentes, con aplicaciones
en sectores como la energía y la salud humana.

A lo largo del taller Amador demostró que la minería moderna no solo extrae
materiales valiosos, sino que incorpora tecnología avanzada para
optimizar su impacto social y medioambiental. Asimismo, fue la base para que se
produjese la fusión entre arte y ciencia que condujese a la creación de obras artísticas
inspiradas en la nanotecnología y la minería, que se presentarán en una exposición en el Pozu
Santa Bárbara el 6 de junio, en Mieres, un antiguo enclave minero
reconvertido en centro cultural, donde se pondrá en valor el pasado industrial desde una mirada creativa y contemporánea.
Recientemente,
el Teniente de Alcalde de Aller, Roberto Fernández Fernández, afirmaba: "La
minería no ha muerto, solo se transforma". En la misma línea, Amador
Menéndez Velázquez subrayaba: "Sin minería no hay tecnología".

Nanotecnología
y el Nanopicador
La nanotecnología es una rama de la ingeniería que opera a escala atómica y
molecular, permitiendo la manipulación de átomos y moléculas para diseñar
materiales con propiedades específicas, conocidos como "materiales a la
carta". La composición y organización de los átomos determinan las
características de un material; por ejemplo, aunque tanto el grafito como el
diamante están compuestos de carbono, el primero es blando y el segundo
extremadamente duro debido a su estructura molecular.
Un
"nanopicador" sería aquel que, del grafito de la mina de un lápiz,
pudiera obtener grafeno: una lámina bidimensional de átomos de carbono con
propiedades revolucionarias. El grafeno es ultraligero, flexible, más
resistente que el acero y un excelente conductor eléctrico y térmico, lo que lo
hace clave en aplicaciones que van desde baterías hasta dispositivos
electrónicos de última generación.
Materiales de carbono: nanoporosos y grafeno
La estructura a escala nanométrica de ciertos materiales de carbono permite
retener impurezas como virus, bacterias y sales con una eficiencia sin
precedentes, sin necesidad de utilizar productos químicos. Esto los hace
fundamentales en la purificación y desalinización del agua, ya que la
mayor parte del agua en la Tierra es salada o está contaminada. Así, los materiales
nanoporosos y el grafeno ofrecen una solución innovadora para obtener agua
potable de manera sostenible.
Un ejemplo práctico de esta tecnología es la botella para purificación de agua Nanosaver, ideal para situaciones de emergencia, catástrofes o en regiones con escasez de agua potable. Esta tecnología demuestra que la minería no solo extrae recursos, sino que también aporta soluciones vitales como el acceso al agua potable, elemento esencial para la vida humana.
Materiales
de carbono: nanotubos de carbono
Los nanotubos de carbono son estructuras cilíndricas obtenidas al enrollar una
lámina de grafeno sobre sí misma. Son 100 veces más resistentes que el acero y
10 veces más ligeros, lo que los convierte en materiales clave en diversas
aplicaciones. Se utilizan en la fabricación de equipamiento deportivo de alta
gama, como raquetas de tenis y bicicletas, y en la industria aeroespacial,
donde se plantea su uso en la construcción de los cables de un hipotético ascensor
espacial al ser capaz de alcanzar los 36.000 km de altura. En este contexto,
podría decirse que estos materiales llevan la minería "de la mina a las
estrellas".
Además, los nanotubos podrían revolucionar la fabricación de coches y aviones ultraligeros, aumentando su eficiencia y reduciendo el consumo de energía.
Tierras
raras y su impacto tecnológico
Las tierras raras son un conjunto de 17 elementos de la tabla periódica que
juegan un papel fundamental en la tecnología moderna pues son esenciales para la fabricación de dispositivos electrónicos como
teléfonos móviles, pantallas, fibra óptica y baterías recargables. También se
emplean en tecnologías médicas, como en las mamografías, y en imanes
permanentes de alto rendimiento utilizados en aerogeneradores y motores
eléctricos.
La
importancia de las tierras raras radica en su papel estratégico para el avance
tecnológico y la transición hacia energías limpias. Sin estos elementos, muchos
de los dispositivos y avances que consideramos indispensables hoy en día no
serían posibles.
Piezoelectricidad:
energía a través de la presión
La piezoelectricidad es un fenómeno en el que ciertos materiales generan electricidad cuando se les aplica presión. Este principio se utiliza en múltiples aplicaciones, desde sensores industriales hasta suelos inteligentes que generan luz en pistas de baile con el movimiento. Durante el taller, el alumnado pudo observar este efecto al ver cómo un vaso piezoeléctrico emitía luz al ser llenado con agua, debido a la presión ejercida sobre sus paredes.
Energía solar fotovoltaica y pinturas generadoras de electricidad
La innovación en el campo de la energía solar ha llevado al desarrollo de tecnologías como las pinturas fotovoltaicas, que permiten convertir diversas superficies, como ventanas, en pequeñas centrales eléctricas. Estas pinturas contienen nanopartículas semiconductoras, conocidas como puntos cuánticos, (como los de carbono o CQDs) capaces de absorber la luz solar y transformarla en electricidad de forma más efectiva que las células de silicio tradicionales que solo capturan el rojo de la radiación luminosa. La combinación de diferentes materiales capaces de absorber distintas longitudes de onda de luz podría conducir al desarrollo de células solares más eficientes. Estas tecnologías emergentes tienen el potencial de aplicarse en diversos ámbitos, como cargadores de dispositivos móviles y en la alimentación energética de instalaciones mineras.
Vehículos
propulsados por hidrógeno: transporte sostenible
Los vehículos impulsados por hidrógeno representan una alternativa ecológica al
transporte convencional. En lugar de emitir dióxido de carbono, estos vehículos
solo generan vapor de agua al combinar hidrógeno y oxígeno. Sin embargo, el
hidrógeno no se encuentra libre en la naturaleza y debe obtenerse a través de
la electrólisis del agua. Para garantizar su sostenibilidad, esta electrólisis
debe ser impulsada por energías renovables, convirtiendo al hidrógeno en un recurso
verdaderamente limpio (hidrógeno verde). Este concepto ya fue anticipado por Julio Verne en su novela La isla misteriosa, donde vaticinó: "El agua es el carbón del futuro".
Electricidad
inalámbrica: el futuro de la energía
Si el WiFi permite la transmisión inalámbrica de datos, la witricidad hace lo
mismo con la energía eléctrica mediante el uso de campos magnéticos. Esta
tecnología puede recargar dispositivos como móviles y coches sin necesidad de
cables, lo que facilitaría su uso en entornos mineros. Por otra parte, la desaparición de los cables en la superficie terrestre evitaría la
contaminación visual, la muerte de aves y la pérdida de energía por efecto Joule.
Además, el alumnado pudo comprobar que la electricidad inalámbrica no interfiere con el ser humano, por lo que
no es nociva.
Su aplicación se extiende a innovaciones como carreteras capaces de recargar vehículos en movimiento y dispositivos médicos implantables que podrían alimentarse de energía sin requerir nuevas intervenciones quirúrgicas.
Comunicaciones
ópticas inalámbricas: el LiFi
El LiFi es una alternativa al WiFi basada en la transmisión de datos a través
de luz visible. Mediante el uso de bombillas LED especiales, es posible
convertir la iluminación en puntos de acceso a Internet. Esta tecnología ofrece
mayor velocidad y seguridad en la transmisión de datos y podría ser clave en
entornos industriales y mineros.
Iluminación
centrada en el ser humano (Human-Centric Lighting)
La iluminación artificial del futuro imitará el ciclo natural de la luz solar,
adaptando su tonalidad a lo largo del día para mejorar el bienestar humano y
sincronizarse con el reloj biológico. En la minería, este tipo de iluminación dinámica resultaría fundamental para optimizar los ritmos de trabajo y descanso.
La luz
blanca matinal, rica en tonos azules, inhibe la síntesis de melatonina y
favorece la de cortisol, ayudando a la activación del organismo. Por el
contrario, la luz cálida del atardecer favorece la relajación y el sueño. Este
concepto también podría aplicarse en colegios y hospitales para mejorar el
rendimiento académico y la recuperación de los pacientes.
Biónica: tecnología y salud humana
Los
avances en biónica han permitido el desarrollo de prótesis controladas mediante
impulsos eléctricos del cerebro, otorgando a personas con discapacidad una
movilidad precisa y funcional. Un ejemplo destacado es el trabajo del
científico y Premio Princesa de Asturias Hugh Herr, que ha desarrollado
extremidades biónicas que permiten recuperar la funcionalidad perdida,
demostrando que las limitaciones humanas pueden superarse con tecnología
avanzada. Según Herr, "no existen personas discapacitadas, sino tecnologías discapacitadas".
Herr,
conocido por su frase "el ser humano no tiene más límites que el
mismo", se considera a sí mismo mitad hombre y mitad máquina. A través de
su trabajo, ha fundado una empresa cuyo objetivo es destinar los beneficios a
fines solidarios, con la visión de erradicar la discapacidad humana. Su
historia es un testimonio de cómo la tecnología puede transformar vidas, como
en el caso de Adrianne Haslet-Davis, una bailarina estadounidense que perdió una pierna en el atentado del maratón de Boston en 2013. A pesar de esta adversidad, "la bailarina de la sonrisa" nunca perdió su pasión por la danza y, gracias a una prótesis biónica desarrollada por Hugh Herr, pudo volver a bailar.
El proyecto en los medios de comunicación