lunes, 15 de diciembre de 2025

Guardianes de la biodiversidad del río Aller: desove y fecundación artificial en el centro de alevinaje de Molín de Peón para conservar la trucha autóctona fario

 




Como cada año en diciembre, con motivo del Día Mundial de las Montañas, el alumnado de 1º de ESO del IES Valle de Aller vivió una experiencia educativa excepcional en el centro de alevinaje y laboratorio que la Asociación Allerana de Pescadores “El Maravayu” posee en el Molín de Peón (El Pino), tras un agradable paseo de apenas diez minutos desde el pueblo.



Allí el alumnado participó en el desove y la fecundación artificial de la trucha fario (Salmo trutta fario), una especie autóctona de nuestros ríos.




El objetivo final de este proceso es la obtención de alevines que serán liberados en el mes de junio para repoblar la cuenca del río Aller, concretamente en las inmediaciones del instituto, a su paso por Moreda, sin olvidarnos del acercamiento a la biodiversidad fluvial y del  interés por la conservación de nuestras especies autóctonas.

 

 


En realidad, esta es la primera de un conjunto de actividades prácticas del mes orientadas a profundizar en el conocimiento y la conservación de los ecosistemas acuáticos. A través de experiencias directas y contextualizadas, el alumnado explora la biodiversidad de ríos, mares y humedales, así como las principales amenazas que afectan a estos entornos esenciales para la vida.

En la semana siguiente durante la visita al Acuario de Gijón, descubrirá la diversidad de los ecosistemas marinos y reflexionará sobre los principales riesgos a los que se enfrentan los océanos, como la contaminación, los plásticos y microplásticos o el cambio climático. Seguidamente, pasearán por el Parque Isabel la Católica de Gijón, observando aves acuáticas, aprendiendo a identificar distintas especies y a comprender su papel dentro de los ecosistemas húmedos, así como la importancia de estos espacios verdes en entornos urbanos.

 


Un proyecto que nace del compromiso con el río

Esta actividad se enmarca dentro del Proyecto Educando para la Sostenibilidad y la Promoción de la Salud, en colaboración con el Departamento de Biología y Geología y el Ámbito Científico-Tecnológico del Departamento de Orientación. Su origen está directamente vinculado a la limpieza del río realizada durante la CONFINT 2022, cuando el propio alumnado propuso profundizar en el conocimiento y la conservación de la biodiversidad fluvial.


 

"El Maravayu": casi 40 años cuidando los ríos alleranos

El alumnado fue recibido por Sabino Monje, presidente de la asociación “El Maravayu”, quien explicó con cercanía y pasión el intenso trabajo de voluntariado ambiental que desarrollan desde hace casi 40 años para mejorar la biodiversidad de los ríos del concejo.

En sus instalaciones cuentan con unas 500 hembras y 500 machos reproductores, con pesos comprendidos entre los 300 g y los 1,5–2 kg, que se renuevan periódicamente. Para la fecundación se utilizan únicamente hembras de entre 3 y 6 años, logrando un éxito superior al 90 % en el proceso y la liberación anual de entre 550.000 y 600.000 alevines.

A pesar de las duras condiciones invernales —con accesos y edificios cubiertos frecuentemente por la nieve—, los miembros de la asociación mantienen una vigilancia diaria del centro.

 


Un entorno privilegiado

El edificio del Molín de Peón, situado en la margen izquierda del río Valmartín (afluente del Braña), fue antiguamente molino, batán y pequeña central hidroeléctrica. Tras ser adquirido en ruinas en 1991, fue reconstruido por los asociados e inaugurado en 1993 como laboratorio y centro de alevinaje.

De las seis asociaciones que colaboran con el Principado de Asturias en la repoblación piscícola, “El Maravayu” destaca por contar con la mejor calidad de agua, fría y muy oxigenada, procedente del entorno del Monumento Natural de las Foces del Pino, en el curso alto del río Aller.


 

Aprender ciencia en contacto con la naturaleza

Durante la visita, el alumnado aprendió a distinguir la trucha común, fario o pintona, especie autóctona de la península ibérica, de la trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss), introducida desde Norteamérica en 1880 y criada actualmente en piscifactorías para consumo humano.

También conocieron de primera mano el proceso de fecundación artificial:

  • Cada hembra pone aproximadamente 1.000 huevos por kilogramo de peso.
  • Mediante una suave presión abdominal, los pescadores recogen la puesta de las hembras y el semen de los machos.
  • Ambos se mantienen cubiertos durante 5–10 minutos, tiempo clave para asegurar la fecundación.

En la naturaleza, la freza se produce en las cabeceras de los ríos, donde 2–3 machos fecundan los huevos mientras la hembra los semientierra con golpes de cola. Estas zonas se reconocen por su aspecto circular blanquecino en el lecho del río.

 


Del huevo al alevín

Los huevos fecundados se colocan en cajones-nido, y no se tocan ni mueven, durante unos 20–25 días. Aquellos que no embrionan —de color blanco y sin el característico punto oscuro— se eliminan manualmente. El proceso requiere un flujo constante de agua limpia y fresca, por lo que los miembros de “El Maravayu” acuden todos los días al centro para supervisarlo.

La eclosión se produce a los 45–48 días, tras alcanzar los 410 grados-día. Durante las dos primeras semanas, los alevines se alimentan del saco vitelino, y posteriormente comienzan a buscar su propio alimento. En libertad, se refugiarían en zonas tranquilas y de escasa corriente.

 


Biodiversidad y redes tróficas

La trucha es una pieza clave de los ecosistemas fluviales y forma parte de complejas redes tróficas. Es presa habitual de nutrias, visones, garzas y cormoranes, como muestran algunas de las imágenes facilitadas por la asociación.

En el laboratorio, el alumnado pudo observar además anguilas y angulas, así como anfibios ligados a estos ecosistemas, como salamandras y tritones. En el exterior, identificaron especies vegetales emblemáticas de Asturias, como el acebo y el tejo.







¿Sabías que…?

El nombre “Maravayu” procede de un cebo tradicional que imita la larva acuática de un insecto tricóptero, que vive protegida en pequeños estuches tubulares fabricados con seda y restos del entorno. Un ejemplo más de la estrecha relación entre biodiversidad, conocimiento tradicional y conservación.

 



Educación, conservación y emoción

Participar en este proceso ha permitido al alumnado comprender el ciclo vital de la trucha, valorar la fragilidad de los ecosistemas acuáticos y sentirse parte activa de su conservación.

¡Qué bonito es ayudar a dar vida a nuevos seres que, a su vez, darán vida a nuestro río!

La experiencia culminará en junio, tras limpieza de la ribera del río, cuando este mismo alumnado colaborará nuevamente con “El Maravayu” en la repoblación del río Aller a su paso por Moreda, cerrando así un auténtico proyecto de aprendizaje-servicio ambiental.

 




Nuestro agradecimiento

 

Desde el IES Valle de Aller queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Sabino Monje y a todas las personas asociadas de “El Maravayu” por compartir, de forma altruista y apasionada, su tiempo, su conocimiento y su ejemplar labor en defensa de la biodiversidad de los ríos alleranos.

Gracias también por mostrar a nuestro alumnado el valor del trabajo en equipo, el compromiso con el territorio y un trato cercano y respetuoso que deja huella más allá del aprendizaje científico.

Este tipo de colaboraciones son un claro ejemplo de aprendizaje-servicio, donde el conocimiento científico se une al cuidado del entorno y a la formación de una ciudadanía crítica, responsable y comprometida con su medio.

¡Un aplauso por ser auténticos guardianes de nuestros ríos! 👏🌊

 


Aprovechamos también la salida en estas fechas navideñas para visitar el belén tradicional al aire libre, situado bajo uno de los hórreos del pueblo de El Pino, y completar con el repaso del patrimonio etnográfico asturiano que combina tradición, cultura popular y entorno natural.






 

 

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